Un poco de mí
Creo y creo. Resuelvo. Inspiro, diseño y fortalezco.
Coach. Consultora.
Mediadora y Articuladora.
Acompaño a mujeres, empresarios y políticos en su diseño, desarrollo,
conquista del potencial y resolución de crisis y conflictos.
Amplío la mirada sobre asuntos que necesitan soluciones.
Invito a vivir desde una mejor versión de nosotros mismos.
Creo soluciones.
Estratega de la armonía.
Consultora de Familias y Organizaciones, especializada en Empresas Familiares.
Me formé como moderadora, facilitadora y articuladora con diferentes referentes nacionales e internacionales.
Adquirí herramientas que ayudan a ampliar la mirada de las dinámicas personales y organizacionales para resolver lo concreto. Mi ecléctico aprendizaje lo volqué a través de la consultoría en el mundo de las organizaciones, empresas familiares y la mediación en conflictos socioambientales.
A partir de íntimas conquistas y batallas ganadas a mi misma elegí darle un giro a mi carrera profesional.
Pararme desde otro lugar.
Menos serio y con mayor humor, menos protocolar y más alegre, menos explicable y más contundente: la emoción.
Elegí dedicarme a la alfabetización emocional y enseñanza de una buena gestión de la emoción. Sin drama, de manera seria y productiva.
Integrando mis estudios desarrollé un método de Diagnóstico Sistémico para el análisis integral de escenarios de alta complejidad que ofrece como producto final una matriz dinámica de relaciones.
Inicié el movimiento de Derecho Restaurativo que busca invitar a abogados, estudios jurídicos, consultoras y universidades a estudiar y comprender la importancia de restaurar los derechos espirituales que devuelven el equilibrio y salud a los sistemas para lograr la construcción de armonía, paz y respeto en las organizaciones y sociedad.
Emocionología Humana nació de la constante observación de la consecuencia de la mala gestión de las emociones y su consecuencia en empresas, organizaciones y conflictos.
Somos analfabetos emocionales. Necesitamos aprender lo que nos sucede de la piel para adentro para poder actuar en nuestro entorno con sentido común y criterio propio. Pero por sobre todo, de manera saludable para uno y los demás.
Mi mayor capital es estar en armonía. Conmigo y con todo ser humano con el que me haya cruzado. Soy feliz y una agradecida de la vida. Con todo lo que trae.
Soy una convencida de que en el mundo se necesita hacer lugar al amor y la magia. Y no de una manera romántica y fantasiosa sino de una manera estratégica, contundente y real.
Es necesario.