La narración oral nace cuando los seres humanos se reúnen alrededor de un fuego y comienzan a contar historias para poder sobrellevar sus miedos. En la actualidad, quizás el fogón sea simbólico, quizás la ronda tenga otras formas, pero las historias siguen teniendo el mismo poder de calmar dolores, de construir un refugio en medio de tanta información abrumadora y transformar anécdotas en relatos memorables.